Dominicanos regresan a la normalidad descuidando la Prevención ente el COVID-19
Retoman las actividades paralizadas por los efectos del coronavirus
REPÚBLICA DOMINICANA.- A un año y seis meses del primer contagio de covid-19 en República Dominicana, la población comienza a dejar el miedo a la enfermedad que ha cobrado la vida de 4 mil 041 personas en el país. En un discurso dirigido a la nación el pasado siete de julio, el presidente Luis Abinader, manifestó que hay que aprender a vivir con la pandemia del coronavirus porque esta no va a desaparecer a corto plazo. En la alocución, el primer mandatario invitó a la ciudadanía a seguir siendo responsable y conservar las medidas sanitarias para evitar la infección de la patología. Sin embargo, con la flexibilización del toque de queda la población ha retomado las actividades comerciales, sociales y de entretenimiento dejando de un lado las normas de bioseguridad. En bares y restaurantes el uso de las mascarillas pasa desapercibido, y en las horas pico en los vagones del Metro de Santo Domingo se hace imposible aplicar el distanciamiento social. Josefa Mañón, de 57 años de edad, es una de las miles de dominicanas que ha reanudado las diligencias personales que dejó de hacer por los efectos del coronavirus. Al igual que el jefe de Gobierno, la dama entiende que ya hay que aprender a convivir con el covid-19. No obstante, dijo que la población debe seguir fielmente las reglas que dictan las autoridades para detener la propagación del virus. De su lado, Guillermina Brito de 56 años de edad, considera que aún no se puede volver plenamente a la normalidad porque el padecimiento viral continúa teniendo incidencia en la sociedad. “La gente debería cuidarse más y protegerse (…), deberíamos de tener un poco más de cuidado porque está atacando más”, subrayó. Asimismo, el señor Diómedes Avelino, de 70 años, expresó que el coronavirus es real, al señalar que es importante continuar con el protocolo para prevenir la virulenta condición de salud. Del mismo modo, Juana Mendoza de 36 años, aseguró que de eliminarse las disposiciones de salubridad surgiría un nuevo rebrote de contagios de la afección. Instó a las personas a mantener la prevención, cumpliendo con el distanciamiento social y el uso correcto de las mascarillas. Mascarilla en desuso La utilización de mascarillas como medida anticovid en espacios públicos entró en aparente desuso en el Distrito Nacional.
Al visitar diferentes espacios públicos y al aire libre, se pudo observar a ciudadanos sin tapabocas, mientras que otros los llevaban colocados en la barbilla, codos y manos. Este escenario se pudo visualizar en el sector Ensanche La Fe y en Los Ríos. “Yo solo uso mascarilla cuando salgo a trabajar, pero imagínate uno en el barrio con la gente que uno ve todos los días, no es necesario usar eso, es un lío uno se cansa”, dijo Antonio Merán, un ciudadano que se encontraba sin tapabocas en un colmado del barrio La Fe. En ese establecimiento, se observaron varias personas que ingresaron sin protección en el rostro y conversaron con otros conocidos sin preocupación alguna. Ocupación UCI En un mes la ocupación hospitalaria en las unidades de Cuidados Intensivos para afectados con la covid-19 pasó de 22 a 28 por ciento. Según los reportes epidemiológicos, para el 27 de agosto los centros de salud que prestan servicios a los enfermos de coronavirus tenían 134 camas ocupadas en las salas de cuidados críticos, mientras que ayer contaban con 171 utilizadas de las 609 disponibles en toda la red pública. No obstante, las camas regulares permanecen estables y sólo representan un incremento de un punto porcentual en cuatro semanas, tras pasar de 16 a 17 por ciento. Asimismo, el uso de ventiladores para la respiración asistida no refleja cambios significativos en el citado periodo. De acuerdo a los datos estadísticos, el referido indicador cambió de 15 a 18 por ciento. En otro orden, a través del reporte diario, el Ministerio de Salud Pública (MSP) registró 368 casos nuevos y dos fallecimientos. Evalúan pedir pasaporte sanitario a los viajeros Las autoridades sanitarias contemplan requerir un pasaporte de vacunación a los viajeros que ingresan al país para confirmar que estos estén completamente inoculados contra la covid-19.
Nicole Pérez Cristina Báez |




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